Consejos útiles para proteger el tímpano

By | 11 octubre, 2016

Tímpano: ¿Qué es y cuál es su función?

El tímpano consiste en una membrana elástica, tiene apariencia semitransparente y forma cónica que comunica el canal auditivo externo con el oído medio, tapando esta cavidad para protegerla. Sus medidas son aproximadamente de 9 a 10 mm. de diámetro, por lo que tiende a ser realmente fina. De eso, se encuentra cubierta por piel muy delgada en su parte externa, mientras que en su parte interna se encuentra cubierta por la propia mucosa del oído. Además, posee una concavidad hacia el canal auditivo externo. Su color se puede definir entre blanco perla y gris claro.

Se podría decir que el tímpano es el primordial responsable del proceso auditivo, permitiendo la audición al percibir los distintos estímulos sonoros pertenecientes al exterior que llegan a través del conducto externo. En esos momentos el tímpano vibra  como un tambor, de manera que desde esa vibración empieza la conversión de las ondas sonoras en impulsos nerviosos, que después llegan al cerebro a través del oído interno y sus diferentes órganos. Por lo tanto cualquier tipo de deterioro en la membrana del tímpano puede afectar a nuestra propia capacidad para oír.

Protege el tímpano de la forma más adecuada

Protege el tímpano y la salud de tu oído de la forma más adecuada

Sin embargo, sus funciones no quedan ahí, sino también cumple una importantísima función protectora, ya que protege a nuestro oído interno al mostrar una forma de membrana que actúa como barrera para impedir el paso de elementos externos (primordialmente polvo), y prevenir la introducción en el oído tanto medio como interno de bacterias. Por eso, cuando la membrana timpánica se ha perforado (como por ejemplo por el uso incorrecto de los bastoncitos de oído), se queda expuesto a la formación de infecciones como la otitis media.

Así se ve el tímpano desde el exterior usando un otoscopio

Así se ve el tímpano desde el exterior usando un otoscopio

Evita los bastoncitos de oído

Si introducimos mucho el bastoncito de oído nos arriesgamos perforar o dañar el tímpano, incluso llegar a romperlo. Aunque es verdad que estos daños suelen curarse por sí solos, en casos graves puede ser necesaria una cirugía. Además, las perforaciones de tímpano severas o graves pueden llegar a causar parálisis facial, pérdida de audición y vértigos.

El bastoncito de oído debe utilizarse para limpiar el exterior del oído y no el interior

El bastoncito de oído debe utilizarse para limpiar el exterior del oído y no el interior.

Por ello, es realmente muy importante evitar los bastoncitos de oído y no limpiar con ellos el interior del oído, es más adecuado dejarlos única y exclusivamente para limpiar el exterior, quitando la posible cera que queda y que no haya podido ser eliminada de forma natural, así como el polvo y las impurezas restantes.

No utilices tapones de oído e auriculares durante mucho tiempo

El uso excesivo de tapones de oído u auriculares, sobre todo durante mucho tiempo, puede ser un riesgo tanto para la salud general de tu oído pero en especial para la membrana timpánica, ya que puede ocasionar un exceso de humedad y contribuir  en la aparición de posibles infecciones. De hecho, puedes hacer un experimento: colócate un tapón en el oído y déjatelo durante un tiempo. ¿Cuándo te lo retiras no te das cuenta que el oído está más húmedo, con una sensación un poco molesta? Imagínate ahora si lo dejas así durante largas horas.

Lo importante, como entiende, es tratar de utilizar auriculares o cascos de música durante algunos minutos, o una hora como máximo. Lo mismo se debe hacer con el uso de tapones.

El uso de auriculares durante mucho tiempo y con el volumen de música elevado puede provocar pérdida de audición

El uso de auriculares durante mucho tiempo y con el volumen de música elevado puede provocar pérdida de audición

Es recomendable evitar escuchar música a un volumen alto

No hay nada más peligroso para nuestros tímpanos como escuchar música con auriculares y además hacerlo a un volumen tremendamente elevado. Si bien entendemos que el tímpano es el órgano que hace posible la audición, deducimos que si éste tiende a vibrar demasiado debido a una música con el volumen muy elevado podemos correr el riesgo de pérdida de audición, la cual va a ser irrecuperable. Lo mismo ocurre cuando acudes a una fiesta u una discoteca con una música demasiado alta.

El primordial culpable en esta ocasión son las ondas de presión, ya que los oídos básicamente no tienen el tiempo suficiente para adaptarse a la variación del sonido. Por ello escuchar música con el volumen demasiado alto puede suponer incluso un riesgo para la salud, porque el fluido puede amontonarse detrás del tímpano y si la presión se eleva mucho o si es lo suficientemente contundente el tímpano es posible que llegue a “explotar” literalmente.

¿Cuántas veces no habrás comprobado que al estar en una discoteca u en un concierto parece que mientras pasan los minutos te cuesta percibir más los sonidos de nivel bajo? La razón es que el oído en este momento tiende a volverse menos sensible. Por suerte, basta con descansar unos minutos de forma que el músculo que la da rigidez a la cadena auditiva del oído medio se relaje, recuperando así la sensibilidad normal.

Proteger los oídos cuando te sumerjas en el agua

Conocida médicamente con el nombre de otitis externa, y popularmente nombrada  otitis del nadador, nos enfrentamos en su caso con una infección del canal auditivo que afecta al canal que es responsable de la transportación del sonido del exterior hacia el tímpano, la cual puede ser causada por hongos o por bacterias. ¿Su causa principal? La presencia de mucha humedad en el oído, el cual puede irritarse, abrir la piel del canal y permitir que entren estos microorganismos.

Para prevenir esto basta con utilizar tapones en los oídos al momento de nadar, y luego secarnos cuidadosamente los oídos utilizando una toalla, además de inclinar la cabeza hacia cada lado para ayudar a que el agua drene de los oídos.

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