Fortalece tus defensas para la llegada del otoño

By | 31 agosto, 2016

¿Qué podemos hacer para fortalecer nuestras defensas antes de la llegada del otoño e intentar que el cambio de estación no nos afecte tanto? Descubre consejos que te ayudarán.

Los cambios de estación tienden a debilitar nuestras defensas, sobre todo cuando ese cambio de estación supone el paso de una época calurosa a un tiempo mucho más frío, con una disminución de la luz solar que en definitiva afecta a nuestras hormonas, y por tanto a nuestro organismo entero.

Es lo que sucede en otoño, una estación que supone la llegada de una época más fría, con una bajada de temperaturas y una disminución de luz solar tras el cambio de hora. Nuestra salud se resiente, sobre todo si no hemos hecho nada con anterioridad para reforzar nuestras defensas y evitar posibles carencias tanto vitamínicas como nutricionales.

Por qué el otoño afecta a nuestras defensas

Con la llegada del equinoccio de otoño (cuando el día durará el mismo tiempo que la noche), y sobre todo a partir de entonces, los días empiezan a ser cada vez más cortos, produciéndose cambios evidentes en la duración de la luz solar.

Los resultados para nuestra salud son más que obvios: aparece lo que muchos expertos denominan como depresión otoñal (también conocida popularmente con la denominación de astenia otoñal). Un trastorno cuyos síntomas más frecuentes pasan por tener una sensación continua de tristeza, debilidad, poca energía y desmotivación.

Como vemos, estos síntomas no son en absoluto alarmantes, porque tienden a ir disminuyendo a media que nos vamos adaptando al cambio de estación, y a la nueva situación. Pero en algunos momentos puede afectarnos más, ocasionando alteraciones en el sueño, irritabilidad y problemas de concentración, que se traducen finalmente en problemas más específicos que afectan a nuestro día a día (en el trabajo, en la escuela, en la universidad…). Además pueden afectar a nuestras defensas y dejar nuestro organismo más frágil frente a una gripe u otro tipo de enfermedades.

El motivo es obvio. A medida que se reduce la luz solar el cerebro envía ciertas órdenes a algunas hormonas, de forma que nuestro organismo tiende a producir más melatonina (una hormona encargada de regular el sueño y la temperatura corporal), por lo que cuando mayor sea la cantidad de melatonina sentiremos un mayor sueño y también más ganas de comer.

Mientras ocurre esto, nuestro cuerpo segrega una menor cantidad de serotonina (la cual se asocia directamente con la sensación de bienestar general de nuestro cuerpo) y también de dopamina (hormona que tiene que ver con nuestra capacidad de concentración).

Recomendaciones útiles para reforzar tus defensas antes de la llegada del otoño

Unos meses antes de la llegada del otoño, por ejemplo a partir de las últimas semanas de agosto y el final de nuestras vacaciones de verano, es el momento ideal para ponernos manos a la obra, cuidar aún más nuestra salud, y sobre todo, intentar proteger nuestro organismo y a la vez reforzar nuestras defensas para evitar que la llegada del otoño nos pase factura.

Aunque no solo basta con seguir un estilo de vida saludable. También existen algunos consejos a seguir de forma fácil y sencilla, que serán de grandísima utilidad. Te proponemos los más útiles a continuación.

Opta por una alimentación natural que esté rica en nutrientes esenciales

Opta por una alimentación natural que esté rica en nutrientes esenciales

 

Cuida tu alimentación y tu aporte de nutrientes

Evita los alimentos que sabes que no son sanos, tales como dulces y bollería, snacks fritos (aperitivos salados, patatas fritas etc.), alimentos rebozados y fritos, las bebidas alcohólicas. Por otro lado, opta por una alimentación natural que esté rica en nutrientes esenciales, imprescindibles para nuestra salud, y muy importantes para la llegada del otoño.

Por ejemplo, es vital aumentar el consumo de hierro, que es un mineral imprescindible para gozar de una buena energía, ayuda a mejorar nuestra resistencia física y a prevenir infecciones. Lo encontrarás en los cereales, las legumbres, las verduras y hortalizas y también en la carne.

También es fundamental mantener un adecuado aporte de vitamina C, un nutriente que si bien es verdad que no ayuda a prevenir infecciones sí ayuda a reducir sus síntomas, además de aportarnos energía. La encontrarás en las frutas cítricas (naranjas, limones, pomelos etc), además de en verduras como los pimientos (rojos y verdes).

No deberíamos olvidarnos de las vitaminas del complejo B, ideales para mantener el sistema nervioso saludable y en buenas condiciones, y que encontrarás en los cereales y en frutos secos como nueces, almendras y avellanas.

Haz ejercicio físico regular

Practicar ejercicio físico con regularidad es fundamental para nuestra salud. Sobre todo, nos ayuda a ser más felices porque cuando practicamos ejercicio nuestro organismo segrega más serotonina. ¿Lo ideal? Tratar de practicarlo cada día, durante al menos 40 minutos.

Por otro lado, si con la llegada del otoño te sientes algo triste el ejercicio te será de gran ayuda: sal a caminar o a correr cuando aún hay luz. Te ayudará a revitalizar tu cuerpo y te provocará una mayor sensación de bienestar.

Haz ejercicio físico regular

Haz ejercicio físico regular

Practica algo de relajación

Aunque tengas dudas, tomarse un tiempo para respirar en profundidad es muy útil para recuperar las energías perdidas. Y, especialmente, te ayudará a sentirte contigo mismo, a mantener la calma y a serenarte.

Por ello, trata de practicar algo de relajación cada día. No se requiere mucho: solo disponer de un cuarto en casa donde te sientas cómodo/a y en calma, siéntate, escucha música relajante y trata de relajarte durante al menos 30 minutos. Si lo haces diariamente, verás pronto los resultados positivos.

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