Infecciones de oído: Causas, síntomas y tratamiento

By | 11 octubre, 2016

Acerca de las infecciones de oído

La mayoría de los padres conocen el sentimiento de impotencia que produce consolar a un niño con una infección de oído (conocida como otitis media). Aunque muchas infecciones de oído se curan solas, algunas no lo hacen. Además, algunos niños las padecen con mucha frecuencia.

Definición

En una infección de oído típica, el oído medio (que se encuentra detrás del tímpano) se inflama y se llena de fluido. Esto se denomina otitis media.

Las infecciones de oído de duración corta u agudas suelen curarse solas. Si se siguen produciendo, se llaman recurrentes. Las infecciones de oído recurrentes son capaces de provocar una acumulación de fluido en el oído medio que no se soluciona por sí sola. Cuando esto ocurre, se denomina como una infección de oído crónica o de larga duración.

Causas

Las infecciones de oído se deben a bacterias o virus cuales entran en el cuerpo tanto a través de la nariz como de la boca. Los lugares donde hay muchos niños juntos (como por ejemplo las guarderías) ayudan a los gérmenes a propagarse más fácilmente. Las alergias, las infecciones respiratorias y los contaminantes aéreos (como el humo del tabaco) también son capaces de provocar infecciones de oído.

Fases de otitis media aguda

Fases de otitis media aguda

Otitis media Síntomas

Los bebés y los niños pequeños tienden a tirar o rascar la oreja, al tiempo que padecen problemas de audición, drenaje del oído, fiebre, vómitos e irritabilidad.

En niños mayores y en los adultos, los síntomas incluyen sobre todo dolor de oídos, problemas de audición, sensación de oído lleno o presión en el oído, drenaje del oído, fiebre, mareo y pérdida de equilibrio, y náuseas o vómitos.

Los síntomas sin dolor ni fiebre no descartan que pueda haber fluido en el oído y por eso deben investigarse.

Factores de riesgo

Tienen más riesgo de padecer infecciones de oído los bebés y los niños pequeños, porque aún no tienen completamente desarrollada la anatomía la garganta y de los oídos. Además, están más expuestos a riesgos si pasan tiempo en guarderías, con otros niños.

Diagnóstico

El médico va a realizar un examen exhaustivo, adquirirá un historial de síntomas y hará unas pruebas sencillas. Tiene que  averiguar con qué libertad se puede mover el tímpano, si hay fluido en el oído medio, si funciona bien la trompa de Eustaquio, y si se ha producido alguna pérdida auditiva.

La irritabilidad y la costumbre de frotarse la oreja en los bebés no denotan necesariamente que haya una infección o un problema de oído grave. Un examen completo y un historial de síntomas son capaces de ayudar al médico a hacer un diagnóstico exacto y, posiblemente, a evitar el uso de antibióticos innecesarios.

Es importante diagnosticar la otitis en los bebes y los niños a tiempo.

Es importante diagnosticar la otitis en los bebes y los niños a tiempo.

Tratamiento para las infecciones de oído

En infecciones de oído crónicas, la estructura anatómica de los oídos, la garganta y la nariz de un niño puede ser el problema. En estos casos, su médico puede recomendar uno de estas dos soluciones: tubos de ventilación para el oído o extracción de las vegetaciones adenoideas, estas son una masa de tejido en la garganta superior, que se encuentran detrás de la nariz.

La mayoría de las infecciones de oído se van solas en unos pocos días. Por esta razón, los expertos recomiendan que los médicos esperen de dos a tres días antes de prescribir fármacos antibióticos en ciertos casos de infección aguda del oído.

Dependiendo de la afección del niño, el médico puede sugerir tratamiento médico o quirúrgico. Es también cierto que las infecciones de oído son la causa más común de pérdida auditiva en niños, algo que es capaz de interferir en el aprendizaje y en el desarrollo del habla. En algunos casos, esta pérdida auditiva puede incluso ser permanente.

Infección de oído: Tratamientos médicos

Si la infección fue provocada por bacterias, el médico puede prescribir antibióticos (fármacos antibacterianos). Sin embargo, si la infección es vírica, los antibióticos no ayudarán con la terapia. El uso de antibióticos en casos que no son necesarios puede resultar nocivo y es capaz de provocar la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos.

El médico le puede prescribir analgésicos como medio de ayuda para que usted o su niño se sientan algo mejor mientras el virus sigue su curso.

Infección de oído: Tratamientos quirúrgicos

Si la infección de oído regresa varias veces o dura mucho tiempo, el médico puede sugerir un tratamiento quirúrgico.

Estos tratamientos quirúrgicos incluyen la inserción de un tubo de ventilación (especial para el oído) en el tímpano para permitir de esta forma el drenaje del fluido, o la extracción de vegetaciones adenoideas si están hinchadas o inflamadas (conocida como adenoidectomía) donde las bacterias pueden proliferar e incluso bloquear el drenaje natural en la garganta.

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