Operación pionera en Barcelona permite a paciente andar

By | 25 agosto, 2016

En el hospital Vall d’Hebron de Barcelona se practicó una operación pionera en España que ha permitido a un paciente con un tumor maligno preservar su movilidad. Al paciente le extirparon un músculo del glúteo, imprescindible para caminar, y lo sustituyeron por otro de la espalda.

La operación, que se practicó el 5 de agosto del pasado año durante ocho horas, tiene un solo precedente en el mundo y ha facilitado que el paciente, que ya está libre de cáncer, pudiese caminar tras tres meses de rehabilitación y que, un año después, ya pueda incluso correr, sin sufrir ningún efecto secundario importante por la extirpación del músculo de la espalda.

Diagnosticaron al paciente un sarcoma sinovial, un tumor maligno de las partes blandas muy agresivo, por lo que decidieron extirpar todo el músculo en el glúteo medio,  pieza clave para caminar, ya que mantiene la pelvis estable, lo que, en la práctica, le obligaría a andar con muletas.

Un equipo multidisciplinar del hospital de la Vall d’Hebron le planteó al paciente que, tras la radioterapia y la quimioterapia, se sometiera a una operación pionera en España, para extraerle un músculo dorsal e implantarlo en la zona del glúteo para que hiciera la misma función que el afectado por el tumor, manteniendo los vasos sanguíneos y el nervio para que se adaptara.

Lo importante es el cáncer, ha comentado ante los periodistas el paciente, lo otro es secundario, pero volver a caminar ayuda a plantar cara a la enfermedad. Es un hombre joven y deportista que un año después de la operación no tiene rastros de cáncer y ya puede hasta empezar a correr. La enfermedad ya no está y vuelve a hacer vida normal.

El paciente reconoce que se sintió un poco como un “conejillo de indias” cuando los médicos le plantearon una operación pionera, compleja y con ciertos riesgos, pero un año después se muestra “satisfecho y muy agradecido” porque para él ha sido un “privilegio” ser tratado por unos médicos profesionales que le han ofrecido este tipo de cirugía para poder mantener la misma vida que tenía antes del diagnóstico.

El cirujano responsable de la intervención, el doctor Roberto Vélez, ha explicado que su objetivo con esta compleja intervención era, además de extirparle el tumor, que el paciente tuviera la mejor recuperación  y no sufriera las consecuencias importantes para caminar que se dan tras la extirpación del glúteo medio.

Hasta ahora, según Vélez, una de las vías utilizadas en este tipo de tumores consistía en sustituir el músculo extirpado por otros de la zona, que no obstante no tenían la fuerza necesaria para mantener la pelvis estable, y los pacientes no podían caminar con normalidad.

Por esta razón optaron por reemplazar el músculo del glúteo por el dorsal ancho, que tiene una estructura suficiente para realizar la misma función que el glúteo y que, una vez extirpado, no le ha comportado secuelas graves, ya que puede mover el brazo, aunque, como él mismo reconoce, no puede hacer cosas que tampoco hacía antes, como trepar por cuerdas o sostener pesos.

La operación duró ocho horas y contó con la participación de nueve personas; seis cirujanos expertos en cirugía plástica, traumatología y microcirugía, un anestesiólogo y dos enfermeras, para extraer el músculo afectado por el tumor, manteniendo los vasos sanguíneos y el nervio para poder implantar el nuevo tejido.

Según Vélez, la recuperación del paciente ha sido muy buena, ya que se ha podido reingresar a la vida diaria, está caminando sin muletas y puede practicar deporte sin tener que tomar analgésicos.

El propio paciente ha destacado que tras la sucesión de “malas noticias” que sufrió desde que le diagnosticaron el cáncer, le ha ayudado mucho mentalmente tener que poner de su parte para la rehabilitación y ver cómo progresaba para poder volver a caminar y correr.

El paciente celebra haber pasado de ir en silla de ruedas a no necesitar las muletas, y está convencido de que si no se hubiera sometido a esta operación pionera se habría quedado cojo.

Entre septiembre y noviembre del pasado año fue cada día al hospital para hacer ejercicios de rehabilitación, con la intención de restablecer la movilidad en la zona. En Navidad podía andar sin muletas y un año después sigue mejorando e incluso ya puede correr, pese a que aún mantiene algunos obstáculos que va superando poco a poco.

Para manejar este caso pionero en España fue necesaria la colaboración de varios servicios del hospital, como el de Cirugía Ortopédica y Traumatología, el de Cirugía Plástica y Quemados, el de Oncología Médica y el de Oncología Radioterápica, así como profesionales del servicio de Anestesiología, Medicina Física, Rehabilitación y Enfermería.

Hospital Vall d’Hebron de Barcelona

Hospital Vall d’Hebron de Barcelona

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