Tensión arterial alta: no solo es cuestión de edad

By | 7 septiembre, 2016

La tensión arterial alta, o hipertensión arterial, es una patología crónica que se manifiesta en el aumento de la presión arterial o, en otras palabras, por una presión de la sangre demasiado alta  sobre la pared de las arterias, que puede provocar una serie de consecuencias como infartos o hemorragias cerebrales. Mujeres, niños y adultos de todas las edades están expuestos a padecer esta enfermedad dependiendo antecedentes familiares y hábitos personales.

Las arterias sufren las primeras consecuencias debido a que se endurecen a medida que soportan la presión arterial alta de forma continua, se hacen más gruesas lo que dificulta el paso de la sangre a través de ellas. Actualmente en España, existen más de 14 millones de personas con tensión arterial alta, de las cuales 9,5 millones no están controladas y 4 millones están sin diagnosticar. Además, según la Sociedad Española de Hipertensión – Liga Española para la lucha contra la Hipertensión Arterial (Seh-Lelha), las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en España.

De acuerdo al presidente de la Seh-Lelha, Julián Segura, la tensión arterial alta puede ser explicada como unas tuberías por las que circula un líquido cuya presión tiene que ser la adecuada. Cuando la presión aumenta por encima de unos determinados niveles, empiezan a sufrir un daño mayor aquellas arterias que conducen la sangre. “A largo plazo ese daño se acaba traduciendo en complicaciones”, explica Segura. Esta cardiopatía afecta en la actualidad al 38 por ciento de la población adulta, creciendo al aumentar la edad, situándose en el 49% entre los 45 y los 65 años. Tan solo el 75% de los afectados son conscientes de padecer esta enfermedad, y de ellos solo la mitad recibe algún tipo de tratamiento. Existen más de 5 millones de personas con hipertensión mayores de 65 años, y se calcula que serán 6 millones en 2025, según indica Pedro Manonelles, el presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte.

tension arterial

La tensión arterial alta o hipertensión puede afectar a cualquiera sin importar la edad.

Síntomas:

De acuerdo a especialistas de la Seh-Lelha, la mayor limitación a la hora de detectar esta patología es que la mayoría de los casos transcurre sin ningún síntoma y pasa desapercibida. Sin embargo, existen síntomas poco específicos que ayudan a detectarla como es el caso de las cefaleas (dolores de cabeza intensos), aunque no es un síntoma únicamente atribuible a la hipertensión.

Tipos de tensión arterial alta:

La tensión arterial se compone de:

  • La tensión sistólica: Es el número más alto y representa la tensión que genera el corazón al bombear la sangre al resto del cuerpo.
  • La tensión diastólica: Es el número más bajo y se refiere a la presión entre los latidos del corazón por parte de los vasos sanguíneos.

La tensión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y se puede diagnosticar cuando uno de estos números o ambos son altos. De esta manera podemos clasificar la tensión arterial alta como:

  • Normal: menos de 120/80 mmHg
  • Prehipertensión: de 120/80 a 139/89 mmHg
  • Estadio nº1 de hipertensión: de 140/90 a 159/99 mmHg
  • Estadio nº2 de hipertensión: de 160/109 a 179/109 mmHg
  • Estadio nº3 de hipertensión: mayor de 179/109 mmHg

Causas:

Algunos de los desencadenantes son:

  • El hiperaldosteronismo primario.
  • El síndrome de Cushing.
  • El feocromocitoma.
  • La hiperplasia suprarrenal congénita.

Por otra parte, las causas neurogénicas incluyen:

  • Tumor cerebral.
  • Poliomielitis bulbar.
  • Hipertensión intracraneal.

Existen también drogas y toxinas que pueden propiciar la aparición de la hipertensión:

  • El alcohol.
  • La cocaína.
  • La ciclosporina, tacrolimus.
  • Los fármacos antiinflamatorios no esteroides.
  • La eritropoyetina.
  • Las medicaciones adrenérgicas.
  • Los descongestionantes que contienen efedrina.
  • Los remedios a base de hierbas que contienen regaliz.
  • La nicotina.

Por último, existen algunas enfermedades que se relacionan con la hipertensión como son la hipercalcemia, el hipertiroidismo, el hiperparatiroidismo, la apnea obstructiva del sueño, la acromegalia y la hipertensión inducida por el embarazo.

Diagnóstico:

Se debe resaltar que la hipertensión arterial no produce síntomas en concreto por lo que puede pasar de inadvertida. Pero factores como la edad (a partir de 40 años) y la predisposición familiar pueden influir en su desarrollo.

Para su diagnóstico se necesita un procedimiento de medición y de ser necesario pruebas adicionales como el holter de presión arterial, análisis de sangre y un electrocardiograma.

¿Cómo medir la presión arterial?

Para la correcta medición de la presión arterial se pueden utilizar dos métodos diferentes métodos:

  • Método auscultatorio: se hace manualmente con un estetoscopio y un brazalete inchable conectado a un manómetro que mide la presión. Para este método se requiere de personal entrenado para escuchar los sonidos, un ambiente silencioso y aparatos de medidas adecuados.
  • Método oscilométrico: se hace uso de aparatos automáticos que deben calibrados y validados. Pero se debe tener en cuenta que estas mediciones son a menudo menos precisas cuando se comparan con el método de auscultación.

Se recomienda medir la presión arterial por lo menos una vez al año. En caso de medir con un tensiómetro (el cual debe estar validado para tener la cifra real) hay que tener en cuenta una serie de indicaciones para que la medida a tomar sea la correcta:

  • La presión arterial cambia a lo largo del día, por eso se recomienda siempre tomarla a la misma hora para evitar variaciones.
  • Ponte en una habitación tranquila cuya temperatura no sea muy calurosa.
  • Se debe estar relajado, no haber realizado actividad física alguna en la media hora de antes.
  • No haber comido, tomado ni fumado.
  • Sentarse recto, sin cruzar las piernas y cómodo.
  • No hablar durante la medición.
  • Realizar dos mediciones con al menos dos minutos de separación.
  • Apunte los valores y comuníqueselos a su médico si nota alguna anomalía.

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